[MSN] Sólo el narco supera en ganancias al robo de arte prehispánico
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Sólo el narco supera en ganancias al robo de arte prehispánico
(Primera de dos partes)
Organización Editorial Mexicana
2 de mayo de 2007
Especial de Nidia Marín / El Sol de México Ciudad de México.
- Los poderes prehispánicos y de la Colonia en México -las deidades y la
Iglesia católica- enfrentan hoy el mismo cataclismo: los ladrones de
guante blanco. Mientras las comunidades se quedan sin los atavíos, los
utensilios y a veces sin los dioses, los pueblos están huérfanos de
santos patronos, de retablos y exvotos, de esculturas y óleos.
Son los robos de polendas que afectan a nuestro país. Es la actuación
del crimen organizado, donde el hurto de arte tiene el tercer lugar
mundial en obtención de divisas, segundo en México, sólo superado por el
narcotráfico.
Cálculos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
estimaban que, desde 1999 hasta
2005, más de 900 piezas de arte prehispánico y religioso habían sido
robadas, de las cuales
únicamente se habían recuperado 190. La revista Arqueología Mexicana
-editada por el INAH-, a su
vez, publicaría que, en el transcurso del tiempo, 10 mil 485 sitios
prehispánicos, de los 35 mil que hay
en México habían sido objeto de saqueos de diverso tipo.
La investigación publicada en dicha revista señala, además, la
existencia de 36 museos europeos y 31
estadunidenses y canadienses, que resguardan piezas prehispánicas que, a
lo largo de la historia,
conquistadores, viajeros, científicos, coleccionistas y traficantes
sacaron del territorio mexicano por
diverso tipo de interés.
Y mencionan los recintos: los museos Británico, de Mankind y la
Universidad de Oxford, en Inglaterra;
los de Bolonia, Faenza, Ciudad del Vaticano y Roma, en Italia; y otros
más de Finlandia, Israel, Rusia y
Dinamarca. También el Museo de América y el Instituto Gómez Moreno de
España, la Biblioteca
Nacional de París y los museos Braux-Arts, de L'Homme y el Ensamblée
Nationale, en Francia; los
suizos Rietberg Zurich y el Völkerkunde.
Hoy se venden en las grandes y famosas casas de subastas del mundo y en
las de antigüedades al
mejor postor, después de haber sido robadas por encargo.
Se tiene conocimiento de que algunas piezas prehispánicas mexicanas
llegan a ser cotizadas hasta en
150 mil dólares en el extranjero, principalmente en Europa, y que las de
mayor interés son las
pertenecientes a las culturas Maya y Olmeca.
HERENCIAS EN RIESGO
Tepalcates, códices, máscaras de jade y ónice, cálices, cristos de caña
y hasta puertas coloniales,
ruedan por el mundo, de colección en colección privada. Pero, ninguna
novedad hay en el tráfico de
piezas, prehispánicas a partir de la Conquista, coloniales después y
patrimonio cultural ahora. Quizás lo
nuevo sea la asiduidad con la que actualmente ocurren los hurtos.
El INAH ha señalado que anualmente se denuncian en promedio 200 robos en
inmuebles religiosos,
pero ni siquiera existe un registro exacto, un inventario del patrimonio
nacional que se encuentra en los
templos. Las piezas más apreciadas en el mercado negro son las que datan
del año 1550 hasta el
1900.
El arte sacro en todo el país se calcula en cuatro millones de piezas,
de las cuales sólo 1.5 por ciento
está debidamente registrado. El INAH ya trabaja en el inventario
computarizado existente en la mayor
parte de los 60 mil templos que hay en el país, mientras sacerdotes y
files coadyuvan en la instalación
de cámaras y alarmas dentro de los recintos.
No hay novedad en el asunto. Ana Garduño, en su texto "El arte
prehispánico en México como
patrimonio nacional según un agente cultural privado", señala:
"En cuanto a las denuncias por saqueos de piezas arqueológicas, en 1959
Carrillo Gil publicó, en el
suplemento México en la Cultura, nueve artículos con el título 'La
verdad sobre el cenote sagrado de
Chichén Itzá', mismos que, unificados, se editaron como libro, el cual
envió a diversas instituciones de
Yucatán, Centroamérica y Estados Unidos. Estos textos fueron la punta de
lanza de su campaña en la
prensa, donde la demanda central era la exigencia de la devolución de
piezas que Edward H.
Thompson localizó durante sus exploraciones arqueológicas y que después
se llevó al museo de
antropología Peabody, dependencia de la Universidad de Harvard. Como
resultados positivos de tal
estrategia, anunció que dicha universidad devolvió 'silenciosamente' a
México cerca de noventa piezas
de oro y cobre".
Añade: "Sin embargo, Carrillo no sólo culpaba de los saqueos a los
diferentes arqueólogos extranjeros
que realizaron exploraciones con financiamiento de otros países, sino
también a las deficientes políticas
de protección del patrimonio nacional y a la apatía de los funcionarios
estatales. Igualmente denuncia
que los reclamos legales no prosperaban por la falta de continuidad e
interés de los diplomáticos
mexicanos".
En una de sus denuncias, de acuerdo al texto de la investigadora,
Carrillo señaló:
"Tienen conexiones con los más astutos y poderosos comerciantes en obras
de arte indígena de
nuestro país, de Guatemala, Perú y otros países ricos en arqueología
artística; las piezas de estos
comerciantes en antigüedades tienen la garantía de haber pasado por las
manos de los más expertos
compradores de nuestro país y de los más conocedores y estudiosos del
país vecino. Eso sí, el sólo
hecho de venderse una pieza en las Galerías Stendhal puede dar al
comprador una garantía máxima
de calidad y autenticidad".
EL MAYOR ROBO EN MEXICO
No obstante la denuncia de Carrillo Gil, posteriormente hurtarían el
Coyote Emplumado (después sería
rescatado) y en los violentos años 70, el día de La Raza de 1970 se
llevarían del Museo Regional de
Xalapa, al Señor de las Limas, con todo y sus 60 kilogramos de peso.
Tres ladrones lo trasladaron a Tehuacán, Puebla, lo enterraron, luego lo
exhumaron y se lo llevaron a
Huautla de Jiménez, Oaxaca, para rematar, finalmente, en Estados Unidos
donde no lograron venderlo,
por lo que lo abandonaron. Finalmente, fue encontrado y trasladado a México.
El asunto ha variado de aquellos años a la fecha. Ha empeorado. Así, una
probadita de lo que llegaría
en el siglo XXI, sucedió en 1985, exactamente después del temblor. Le
denominaron "el sismo cultural".
De las salas de las culturas Maya, Mixteco-Zapoteco y Mexica, los
ladrones sustrajeron 140 piezas,
entre las cuales estaban: toda la ofrenda de la Tumba de Palenque,
incluida la máscara de jade
funeraria de Pakal, la máscara de jade de Kin Ahau, el pectoral mixteco,
las orejeras, cuentas y hasta la
preciosa perla en forma de lágrima con que los discípulos de Ulchic
expresaron el dolor que les causó
la muerte de ese extraordinario maestro y gobernante; el escudo de oro y
turquesa de Yanhuitlán, la
cabeza de obsidiana del Dios murciélago, el vaso en forma de mono y
muchas obras maestras de
orfebrería y lapidaria de nuestros pueblos autóctonos más cultos.
Con ese motivo, el priísta Miguel Osorio Marbán subió a la tribuna para
exigir: "a la Procuraduría
General de la República, se tomen todas las providencias y se investigue
exhaustivamente hasta que
se recupere esta riqueza de nuestra patria y de la Nación mexicana".
Lo secundaría el diputado Héctor Calderón Hermosa, del Partido Auténtico
de la Revolución Mexicana,
quien en su intervención recordaría otros grandes robos como las estelas
en Calakmul. Diría también
que en aquel tiempo "cada mes son sustraídas de México y Centroamérica
un promedio de mil 500
piezas arqueológicas que van desde vasos policromados del periodo
clásico maya hasta valiosísimas
piezas de jade".
Y además: "En los Estados Unidos se publican rutinariamente catálogos en
los cuales se ofrecen estas
joyas con todo su certificado de autenticidad. Seguramente mi denuncia
pareció en ese momento
alarmista y no despertó reacción alguna. Hoy, sin embargo, ante el
espectacular robo ocurrido
anteanoche, abrigo la esperanza de que mis señalamientos encuentren eco
y generan acciones
concretas".
Pasados los años, en 2005, en la misma tribuna de la Cámara Baja, el
diputado panista José González
Morfín, con motivo del incremento en el robo de arte sacro, diría: "En
2004 el estado (Puebla) sufrió
cuantiosos saqueos por lo que se refiere a arte sacro: de acuerdo con
datos proporcionados por la
Procuraduría General de Justicia, de enero a diciembre se registraron 20
denuncias presentadas, de las
cuales 17 fueron remitidas al Ministerio Público Federal, dos están en
investigación y una fue
consignada".
Asimismo: "Los municipios que sufrieron los robos a iglesias son: Ciudad
Serdán, Chiautla, Huejotzingo,
Libres, S. Piaxtla, San Martín Texmelucan, Tecamachalco, Tehuacan,
Tepeaca, Teziutlán, Zacapoaxtla,
Zacatlán y Ciudad de Puebla".
Resaltó que entre los objetos robados están: imágenes de bulto, lienzos
y pinturas.
El robo de arte sacro se concentra en Puebla, Tlaxcala, Estado de México
y Morelos.
SERPIENTES Y CALAVERAS
En México, han dicho los expertos, se han llevado a otros países objetos
prehispánicos como una
serpiente de dos cabezas elaborada en turquesa, las calaveras de cuarzo,
presuntamente el grupo de
arte erótico -parejas copulando, falos y otras imágenes sexuales
variadas- está desaparecido, un
pequeño tríptico esculpido en madera que tiene como fondo arte plumario
de colibrí, etcétera.
En la búsqueda y rescate del arte prehispánico, colonial y contemporáneo
que roban, interviene
actualmente Interpol-México. Hoy, la sucursal de esta agencia
internacional se ubica dentro de la
estructura de la Secretaría Federal de Seguridad Pública. Cuando hay un
robo, se realiza la denuncia
correspondiente ante el Ministerio Público, el cual informa a la
Interpol para que mediante los acuerdos
y convenios firmados con otros países, emita la famosa ficha azul, misma
que se distribuye en 184
naciones que conforman Interpol Internacional.
En acciones derivadas de la cooperación internacional, en lo que se
refiere a las fichas azules, se han
recuperado: en 2004 el alto relieve en madera tallada y policromada
titulado "San Francisco recibiendo
los estigmas", sustraído en abril del 2001 del ExConvento Franciscano de
Tochimilco, luego de que
fuera ubicado en la Galería Peyton Wright de Santa Fe, Nuevo México,
Estados Unidos y repatriado por
la INTERPOL-México; en 2006 la pintura del siglo XVII, "El sueño del
Papa Gregorio IX", que fue
robada del Museo de Arte Colonial, de Antigua, Guatemala, el 2 de mayo
de 2004.
También se recuperó, en 2003, en Monterrey, la puerta del retablo
barroco del templo de Salamanca,
Guanajuato, que había sido hurtada en 2002. El año pasado, el Gobierno
de México logró regresar a
México la pintura colonial "Adán y Eva arrojados del Paraíso" o
"Expulsión del Jardín del Edén", obra
del siglo XVIII (hurtada en el estado de Hidalgo en el año 2000) después
de dos años de colaboración
entre las autoridades del gobierno de México, del Departamento de
Justicia y de la Oficina de la capilla
de San Juan Tepemesalco.
Hasta junio de 2006, la Interpol había localizado alrededor de 20 piezas
de arte sacro y prehispánico
mexicano. Se encontraban en Estados Unidos, España y Francia,
fundamentalmente.
Pero los robos siguen. Por ejemplo, en 2006, de la iglesia Santo Tomás
Apóstol, en Santo Tomás
Atzingo, sustrajeron un lienzo de la Virgen de Guadalupe del siglo XVIII
y un cuadro de San Ignacio de
Loyola. Ese mismo año, del templo del barrio de San Antonio, en
Huamantla, se llevaron 23 piezas
antiguas, incluida la imagen de San Antonio, patrono de la iglesia. Lo
mismo ocurrió con la imagen de
Santa Rosa de Lima.
Apenas estrenado 2007, en marzo, tres ladrones sustrajeron de la
parroquia del municipio de
Tepeyanco, Tlaxcala, la escultura del santo patrono San José, que data
del siglo XVII.
Además hubo robos en Santa María Tonanzintla (que se tradujeron en
amenazas de levantamiento por
parte de los pobladores) y los ladrones se llevaron hasta las puertas de
bronce del mausoleo del
expresidente Abelardo Rodríguez, en Ensenada, Baja California.
(Continuará)
http://www.oem.com.mx/cambiosonora/notas/n261507.htm
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